La Hochsprungmeeting del pecador pende de un hilo bajo el calor y las retiradas
El poder estelar de Jannik Sinner es el único salvavidas para el espectáculo de salto de altura de Alemania, mientras las retiradas tardías y el calor brutal amenazan la credibilidad de la 32ª edición.
La presencia de Jannik Sinner por sí sola quizá no sea suficiente para salvar la 32ª reunión del Hochsprungmeeting que se celebrará este sábado en Fleisbach. El clásico de salto de altura, una cita fija en el calendario del atletismo alemán, está en apuros después de que una ola de abandonos tardíos redujo el campo a una sombra de su profundidad habitual. Los organizadores ahora enfrentan una doble amenaza brutal: temperaturas elevadas y una plantilla mermada por las ausencias apenas unos días antes del evento.
Sinner, recién salido de su título del Abierto de Australia, sigue siendo el gran atractivo, pero la capacidad del encuentro para ofrecer potencia de fuego competitiva está en serias dudas. La reunión, tradicionalmente una parada clave en el circuito de salto de altura, ha visto a varios atletas retirarse en el tramo final, dejando huecos en lo que ya era un campo poco profundo. Los pronósticos predicen que las temperaturas superarán los 30°C durante la competición, añadiendo otra capa de imprevisibilidad.













