Del Campo mata los mitos fundacionales del Betis y Sevilla
Dos libros de Alberto del Campo destrozan las leyendas de los orígenes del derbi sevillano con datos duros.

Alberto del Campo Tejedor, exfutbolista y catedrático de Antropología Social, publica dos volúmenes que desmontan con datos, documentos y testimonios los relatos hagiográficos sobre los orígenes de Real Betis y Sevilla FC. El investigador sevillano relata cómo el mítico 'Manquepierda' y el 'dicen que nunca se rinde' ya estaban presentes en la fundación de ambos clubes, regateando la mitificación partidista y ofreciendo una historia rigurosa y desapasionada del fútbol hispalense. Su trabajo no se limita a corregir fechas, sino que disecciona las raíces sociológicas de una rivalidad que trasciende lo meramente deportivo.
Al aplicar metodología científica a un terreno dominado por la pasión ciega, Del Campo demuestra que muchas de las historias sagradas de las aficiones son construcciones posteriores diseñadas para legitimar identidades excluyentes. En esta entrevista, el autor explica que la documentación de archivo y los testimonios orales permiten ver más allá de la leyenda dorada que cada equipo ha construido sobre sí mismo. "No se trata de destruir la ilusión, sino de entenderla", señala Del Campo, quien subraya que el fútbol funciona como un mecanismo de cohesión social donde la verdad histórica a menudo se sacrifica en el altar del mito fundacional.
La investigación profundiza en cómo el apodo 'Manquepierda' no fue una casualidad anecdótica, sino una etiqueta de identidad de clase que el Betis asumió con resignación y orgullo antes de convertirse en mito. Del Campo expone que el Sevilla FC, por su parte, forjó su narrativa de resistencia bajo el lema 'palco' y la idea de la inquebrantabilidad, no como virtudes innatas, sino como respuestas competitivas a un entorno social fragmentado. Esta disección revela que los clubes no nacieron de la espontaneidad popular romántica, sino de luchas de poder y estrategias de diferenciación social entre la burguesía y las clases trabajadoras de la Sevilla de principios del siglo XX.
La obra de Del Campo revela que la institucionalización del fútbol en Sevilla no fue un proceso lineal ni pacífico, sino un campo de minas donde la política local y las tensiones urbanas jugaron un papel decisivo. Al rastrear los estatutos y actas de las primeras juntas directivas, el autor evidencia cómo la búsqueda de distinción social impulsó a los fundadores a erigir barreras simbólicas que aún hoy perduran. El fútbol se convirtió así en un reflejo de la estructura de poder de la ciudad, donde cada club buscaba monopolizar la representatividad de un sector social, transformando un juego en una extensión de la lucha de clases.
Este revisionismo histórico tiene implicaciones directas en la cultura contemporánea de las gradas, donde el insulto y la confrontación a menudo se justifican bajo la premisa de una "historia milenaria" que nunca existió tal como se cuenta. Al desnudar los mecanismos de creación de los mitos, Del Campo ofrece a la afición una herramienta de crítica para desactivar la carga de irracionalidad que envuelve al derbi. Entender que el odio no es heredado biológicamente, sino aprendido a través de relatos manipulados, es el primer paso para depurar la experiencia deportiva de sus elementos más tóxicos y recuperar el valor lúdico que originó la pasión.
Al despojar a la historia del fútbol de su carga emocional, Del Campo obliga a confrontar el incómodo origen de ciertas tradiciones que se dan por inmutables. El análisis demuestra que la rivalidad no es un destino biológico, sino un constructo social alimentado por décadas de propaganda interna y una prensa local que, durante años, prefirió la fábula al archivo. Este enfoque empírico no solo limpia el polvo de los anales, sino que desarma los argumentos esencialistas que se utilizan para fomentar la violencia en las gradas, probando que el odio moderno se basa a menudo en malentendidos históricos deliberadamente perpetuados.
La publicación de estos textos supone un golpe de realidad para la historiografía futbolera local y establece un nuevo estándar de rigor para el estudio del deporte en España. Lo que sigue es una relectura inevitable del derbi sevillano bajo la luz de la evidencia empírica, obligando a aficionados y analistas a replantearse los cimientos de su odio y su amor. Leer en ABC Deportes
Por qué importa
La investigación de Del Campo aplica metodología antropológica rigurosa a un terreno dominado por leyendas y pasiones, revelando las complejas raíces sociológicas de la rivalidad sevillana. Es una contribución de primer nivel para entender cómo se construyen las identidades futbolísticas en España y por qué el derbi sevillano trasciende lo deportivo, ofreciendo una herramienta analítica indispensable para desactivar la violencia simbólica del fanatismo moderno.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué mitos desmonta Alberto del Campo en sus libros?
- El autor desmonta las hagiografías oficiales sobre los orígenes de Real Betis y Sevilla FC, demostrando que leyendas como el 'Manquepierda' o el 'dicen que nunca se rinde' ya estaban presentes en la fundación de los clubes.
- ¿Qué metodología utiliza el investigador en su análisis?
- Del Campo emplea una metodología antropológica basada en datos, documentos de archivo y testimonios reales. Su enfoque desapasionado busca ofrecer una historia rigurosa del fútbol hispalense, alejada de la mitificación partidista tradicional.
- ¿Por qué es importante este estudio para el fútbol español?
- La obra es crucial porque explica cómo se construyen las identidades futbolísticas y por qué las rivalidades como la sevillana trascienden lo deportivo. Ayuda a entender las raíces sociológicas que alimentan la pasión y el conflicto entre aficiones.
Fuente
- Alberto del Campo «El Manquepierda y el 'dicen que nunca se rinde' están en los orígenes del Betis y del Sevilla»
ABC Deportesabc.esPor (abc)21 jun, 6:15es-es























