Boston presume del sabor de Escocia durante la Copa Mundial de Baloncesto de 2026
Los aficionados escoceses convierten la ciudad en un crisol cultural que combina deporte y patrimonio.

Boston se ha convertido en un animado escaparate de intercambio cultural a medida que una ola de aficionados escoceses llega a la ciudad para la Copa Mundial de Baloncesto de 2026. Desde actuaciones improvisadas de gaita fuera del TD Garden hasta pubs llenos que sirven haggis junto con cervezas artesanales locales, el contingente escocés no sólo anima a su equipo sino que también se sumerge en los barrios históricos de la ciudad. La inesperada hospitalidad ha provocado una conversación más amplia sobre el poder del deporte para unir continentes, convirtiendo una parada rutinaria del torneo en una celebración memorable fuera de la cancha que tanto los locales como los visitantes disfrutan.




















