Oliver König: de la cerveza a la élite mundial
El talento checo combina economía y competición con una Triumph en el Campeonato del Mundo.

Oliver König representa una completa anomalía en el mundo de las superbikes de lujo. Este checo de veinticuatro años no dejó que su sueño del Campeonato del Mundo se lo tragara la realidad, sino que lo incorporó a su plan de entrenamiento. Mientras los rivales pasan sus días en el gimnasio y en los simuladores con un equipo de servicio completo detrás de ellos, König se dedica a estudiar economía y a los trabajos a tiempo parcial que lo sustentan.
Su camino hasta la parrilla de salida del Campeonato Mundial de Superbikes no pasó por costosas academias, sino por el duro trabajo en los centros de servicio y detrás de la barra en los conciertos de AC/DC, donde servía cerveza a miles de fans. Este año, sin embargo, cambió la barra por el habitáculo de una Triumph Street Triple 765 RS con los colores del Compos Racing Team. La medida se produjo tras su triunfo en el campeonato europeo Stock 250, que atrajo la atención de los equipos europeos.





















