Gobierno y Bugalho: el fracaso en la crisis del calor
Carlos Moedas apuesta por la comunicación de Bugalho, pero la demora en los albergues expone la fragilidad de la respuesta.

El gobierno portugués prioriza la gestión de mensajes sobre las acciones prácticas durante la ola de calor, dejando a los ciudadanos vulnerables ya que las medidas de enfriamiento van por detrás de las advertencias. Carlos Moedas y la administración portuguesa recurren a Bugalho para gestionar la percepción pública, utilizándolo como el "niño lobo" para minimizar el pánico, pero la realidad sobre el terreno contradice esta narrativa. La activación de refugios con clima controlado ha enfrentado retrasos importantes, creando un vacío peligroso para las poblaciones vulnerables.



















