Irán aguanta el empate ante una Bélgica sin punch
Los Diablos Rojos fallan en el SoFi Stadium ante un Team Melli heroico y un Beiranvand inspirado.

La "Generación Dorada" de Bélgica sufrió un nuevo golpe de realidad, quedándose en un estéril empate 0-0 ante una Irán decidida y tácticamente superior en el SoFi Stadium. Rudi García desplegó a un equipo que, si bien acaparó la posesión del balón, mostró una alarmante falta de ideas para perforar el bloque defensivo erigido por Amir Ghalenoei. La resistencia iraní no fue casualidad; se cimentó en una actuación monumental del portero Alireza Beiranvand, quien frustró cada intento belga, y en la disciplina colectiva de un equipo que supo sufrir cuando fue necesario.
La dinámica del partido se rompió con la expulsión de Nathan Ngoy, un evento que condenó a los Diablos Rojos a luchar contra la corriente durante el tramo final. Con un hombre menos en el campo, las esperanzas de Bélgica se desvanecieron aún más, especialmente después de que Irán sobreviviera a la anulación de un gol que habría supuesto el castigo definitivo. Figuras como Kevin De Bruyne y Mehdi Taremi intentaron imponer su calidad, pero el juego se truncó en un centro del campo congestionado donde la creatividad brilló por su ausencia en el lado belga.















