- ¿Cuál es el objetivo de la nueva norma que permite ser expulsado si hablas con la boca tapada?
- La FIFA introdujo la práctica de que los jugadores se cubran la boca con el propósito de "secreto táctico y disuadir a los oponentes de plantear objeciones". Esto tiene como objetivo eliminar actos que interfieran con las decisiones de los árbitros y presionen a los jugadores contrarios.
- ¿Por qué Bellingham no fue expulsado a pesar de que se tapó la boca?
- Según la BBC, la razón principal fue que la conversación fue amistosa, y no la "situación de confrontación" prevista por las reglas. El árbitro puso énfasis en la "intención" y el "contexto" del acto y no emitió una expulsión.
- ¿A qué situaciones específicas se aplica esta regla?
- Pierluigi Collina, jefe del comité disciplinario de la FIFA, explicó que el acto de taparse la boca se aplica cuando existe "la intención de presionar a los jugadores contrarios o interferir con la decisión del árbitro". Una política que no se aplica estrictamente a conversaciones triviales.
- ¿Existe la posibilidad de que un caso similar resulte en una expulsión en el futuro?
- La FIFA tiene como objetivo fortalecer la educación de los árbitros y garantizar la aplicación coherente de las reglas. Es muy probable que haya casos en los que los jugadores sean expulsados en futuros partidos, ya que el contexto y la intención de la situación se evaluarán exhaustivamente.
- ¿Cómo afecta esta regla al comportamiento del jugador?
- Si bien existe el riesgo de que la comunicación entre jugadores se deteriore, también existe el beneficio de desalentar comportamientos que interfieran con las decisiones de los árbitros. En el futuro se prestará atención a los cambios en el comportamiento de los jugadores.
- ¿Qué criterios utilizan los árbitros para juzgar el acto de taparse la boca?
- Según Colina, el equipo evalúa exhaustivamente el desarrollo del partido, las expresiones faciales de los jugadores, el tono de sus voces, partidos pasados y otros factores para determinar la "intención" de sus acciones. El desafío es trazar la línea entre un simple gesto y el uso de presión.