La UEFA rechazó los pedidos para suavizar la regla de la tarjeta roja después de que dos jugadores fueran expulsados en la Copa Mundial de la FIFA 2022 por cubrirse la boca mientras hablaban con sus oponentes. Los despidos, dictados bajo la política de tolerancia cero de la FIFA hacia la disidencia, han reavivado el debate sobre si cubrirse la boca debería provocar automáticamente una tarjeta roja. La decisión subraya una brecha cada vez mayor entre la aplicación de la norma por parte de la UEFA y la presión pública para relajar la norma.
La primera expulsión se produjo en el partido de octavos de final entre Portugal y Suiza. João Félix vio la tarjeta roja directa en el minuto 78 tras taparse la boca mientras hablaba con el defensa suizo Manuel Akanji. La segunda llegó en el choque de cuartos de final entre Argentina y Holanda, donde el centrocampista argentino Enzo Fernández recibió una tarjeta roja en el minuto 81 por la misma infracción.
Ambos incidentes fueron revisados según la interpretación de la FIFA de la Ley 12, que considera que cubrirse la boca es una forma de disidencia que justifica el despido inmediato. La postura de la UEFA fue confirmada por un portavoz que afirmó que el organismo rector no se desviaría de las directrices de la FIFA. "Las reglas son claras y nuestros árbitros tienen instrucciones de aplicarlas estrictamente", dijo el portavoz.
"Cubrirse la boca se considera disidencia y no se tolera la disidencia". La declaración se produjo en medio de crecientes críticas de entrenadores y jugadores que argumentan que la regla se aplica de manera inconsistente y demasiado punitiva. Qué sigue: La próxima gran prueba de la FIFA será la Copa Mundial de 2026, donde la aplicación de las reglas de disidencia podría enfrentar mayores desafíos.
La UEFA ha señalado que seguirá aplicando la política actual a menos que la FIFA revise su interpretación. Se espera que los clubes y federaciones presionen para obtener directrices más claras antes de esa fecha. Leer en VG Sport