El novato Sal Stewart borró una racha de cinco derrotas consecutivas con un solo golpe. En la undécima entrada, Stewart conectó un jonrón de dos carreras para romper el empate y llevar a los Rojos de Cincinnati a una victoria de 5-3 sobre los Padres de San Diego. La explosión se produjo cuando los Rojos se enfrentaban a la eliminación tras otra ajustada derrota.
En cambio, el golpe decisivo de Stewart provocó una celebración salvaje y un muy necesario impulso moral en Cincinnati. La victoria puso fin a una racha brutal y le dio a los Rojos su primera victoria desde principios de agosto. Para un equipo sumido en una caída libre, los actos heroicos de Stewart no podrían llegar en mejor momento.
El aplomo del novato bajo presión proporcionó la chispa que los Rojos necesitaban desesperadamente para detener su caída. Su actuación también subrayó la creciente influencia del talento joven en una alineación desesperada por consistencia, con Stewart uniéndose a una ola de novatos que asumieron roles clave. La ofensiva de los Rojos había estado estancada durante semanas, con un promedio de sólo 3,2 carreras por partido durante la racha.
El jonrón de Stewart no fue sólo un valor atípico estadístico: fue un reinicio cultural. La victoria cambió el impulso y obligó a los oponentes a reconsiderar la profundidad de la alineación de Cincinnati, una narrativa que se había ido desvaneciendo rápidamente. Más allá del marcador, el jonrón de Stewart expuso grietas en la estrategia del bullpen de los Padres.
El cuerpo de relevo de San Diego, uno de los más tacaños de la liga en toda la temporada, se debilitó bajo la presión de un puesto de entrada extra de gran influencia. El salvamento desperdiciado marcó el tercero en cuatro salidas, una rara mancha en una unidad de relevo dominante y un recordatorio de que incluso los mejores bullpens pueden fracasar cuando hay mucho en juego. La victoria también tiene peso para el avance de Cincinnati a los playoffs.
Con la carrera divisional cada vez más ajustada, cada juego ahora tiene una importancia enorme. Los actos heroicos de Stewart no sólo pusieron fin a una racha de derrotas: le dieron a los Rojos una ventaja psicológica, un recordatorio tangible de que este equipo puede estar a la altura de las circunstancias cuando más importa. Los Dodgers, el siguiente turno en el calendario, se enfrentarán a un equipo de Cincinnati que goza de una nueva ola de confianza.
Qué sigue: Los Rojos se enfrentan a los Dodgers el viernes por la noche en Cincinnati, buscando aprovechar el impulso del cambio de juego de Stewart. Leer en ESPN