Pliskova después de Wimbledon: después del US Open se acabó…
Plíšková: Duele, pero continúa. ¿El US Open decidirá el final?
La ex número uno del mundo Karolína Plíšková perdió ante Iga Świątek en Wimbledon y admitió que su cuerpo ya sufre un descanso. Aun así, sigue adelante, al menos a Nueva York. ¿Qué le espera y por qué es tan difícil esta elección?
Karolína Plíšková salió derrotada de Wimbledon 2024, donde fue detenida en dos sets por la campeona defensora Iga Świątek. Fue un nuevo golpe para la checa en una serie de fracasos sobre hierba, donde no le ha ido bien en los últimos años. Sin embargo, no dejó su raqueta definitivamente: decidió continuar al menos hasta el US Open, donde quiere saber si todavía tiene un pico más.
Plíšková admitió que el organismo ya informa de una interrupción. "Sé que me está pasando factura físicamente, pero la motivación sigue ahí", dijo después de la derrota. "Las derrotas todavía duelen, pero no quiero rendirme sin luchar".
Su último cuarto de final de Grand Slam fue en 2021 en el Abierto de Australia y desde entonces no ha llegado a esa etapa. Wimbledon fue otra prueba de que su mejor forma había desaparecido: contra Świątek solo disputó cuatro partidos. Se acerca el US Open y Plíšková se enfrenta ahora a una decisión difícil.
"Aún no sé si este será mi último torneo, pero quiero intentarlo", dijo. "Si siento que estoy listo, lo haré. Si no, entonces se acabó".
Sus próximos pasos dependen de cómo aborde la preparación y de si logra superar los momentos dolorosos que la acompañan últimamente. Plíšková tiene una carrera de veinte años, durante los cuales fue dos veces número uno del mundo y ganó 17 títulos WTA. Sin embargo, el último año ha estado acompañado de lesiones y resultados irregulares.
Su entrenador Jan Stočes habla de "un último intento de una gran remontada": "Karolína sabe que no le queda mucho tiempo para intentarlo. ¿Qué sigue? Si Plíšková realmente va a Nueva York, tendrá por delante una dura preparación.
Su última preparación para el Grand Slam se vio empañada por un dolor de espalda que la obligó a reducir el entrenamiento. "Tengo que decidir si puedo hacerlo física y mentalmente", dijo. El US Open comienza el 26 de agosto; hasta entonces tiene dos semanas para despejar su posición.
En los últimos meses, Pliskova ha estado luchando contra un dolor crónico en el hombro derecho, que provocó durante el Abierto de Australia 2024. El equipo médico recomendó un descanso de seis semanas, que finalmente acortó a tres semanas para prepararse para el Abierto de Estados Unidos. "Duele, pero puedo reprimirlo", admitió.
"No se trata sólo de estar físicamente preparado, sino también de poder concentrarme en el juego cuando estoy en esa condición". Su decisión de continuar hasta Nueva York tiene también una dimensión estratégica. El US Open es el único Grand Slam en el que no ha perdido en primera ronda.
En 2016, 2018 y 2020 avanzó allí hasta los cuartos de final, pero siempre acabó en la raqueta de los finalistas posteriores. Podría tener la oportunidad de compensar esas derrotas este año, especialmente si puede superar su forma más débil en hierba y arcilla. Pliskova enfatizó en la rueda de prensa que no se trata sólo de tenis: "Para mí es una cuestión de identidad.
Cuando dejé de jugar debido a una lesión en 2022, me sentí perdida. Ahora tengo la oportunidad de arreglarlo". Sus palabras reflejan la presión que sufre, no sólo como atleta, sino también como símbolo del tenis checo.
Sus próximos pasos dependerán de cómo maneje los torneos preparatorios en Cincinnati y Montreal. Ambos son eventos de preparación para el US Open y le darán una indicación final de si su forma es lo suficientemente buena. Si al menos pudiera llegar a la segunda ronda, podría fortalecer su determinación de continuar.
De lo contrario, tal vez prefiera poner fin a su carrera para evitar otra aparición humillante. Pliskova sufre no sólo de fatiga física, sino también de angustia psicológica. En los últimos meses le han acompañado dudas sobre si todavía tiene sentido continuar.
"Cuando estaba sana, era peligrosa en la cancha. Ahora tengo que luchar con el hecho de que me he vuelto vulnerable", admitió. Sus palabras muestran lo difícil que es aceptar el cambio de rol de favorito a outsider, sobre todo cuando a ello se suman complicaciones de salud.
Los analistas señalan que Plíšková no es la única veterana que se ha enfrentado últimamente a dilemas similares. Un ejemplo puede ser Serena Williams, que acabó su carrera a los 41 años, o Venus Williams, que sigue jugando, aunque sus resultados ya no corresponden a su antiguo dominio. Plíšková se encuentra en la situación de muchas deportistas que tienen que equilibrar el deseo de seguir triunfando con la realidad de la disminución de su fuerza física.
Su decisión de continuar hasta el US Open también puede ser el último acto en su intento de mantener su lugar entre la élite diez de la clasificación mundial. Actualmente estaba fuera del top 20 y, para volver al top veinte, necesitaría al menos una aparición en cuartos de final. Por eso también hay esperanza y por eso sus fans esperan verla con toda su fuerza nuevamente. Leer en iDnes Sport
Por qué importa
Cuando la ex número uno del mundo habla sobre sus luchas físicas y mentales, ofrece una mirada detrás de escena del deporte de élite. Con su franqueza, Plíšková muestra lo difícil que es aceptar el final de una carrera que durante tanto tiempo ha sido sinónimo de dominio. Su decisión de continuar en el US Open no es sólo una cuestión deportiva, sino también personal, y para los aficionados representa la última oportunidad de verla en la cancha con toda su fuerza. Al mismo tiempo, su caso revela las presiones que enfrentan las veteranas mientras intentan mantenerse en la cima en una era en la que las carreras se acortan y las exigencias físicas aumentan. Con su enfoque, Plíšková demuestra que el final de una carrera no se trata sólo de resultados, sino también de identidad y significado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Pliskova no renuncia inmediatamente después de Wimbledon?
Plíšková quiere ver si tiene otra gran oportunidad. El US Open es su última oportunidad de Grand Slam de la temporada y, si se siente preparada allí, lo dará todo. Su motivación surge del deseo de demostrarse a sí misma que sigue estando entre las mejores, a pesar de sus limitaciones físicas.
¿Cuál es su historial contra Świątek?
Plíšková y Świątek se han enfrentado cinco veces en sus carreras y Świątek ganó todos los partidos. El último duelo mutuo sobre hierba en Wimbledon 2024 terminó 6-1, 6-2 para la polaca. Para Plíšková fue otro recordatorio de lo difícil que es competir con la actual número uno del mundo.
¿Cuáles son sus mayores logros?
Plíšková fue dos veces número uno del mundo en individuales y ganó 17 títulos WTA, incluidas dos finales de Grand Slam (US Open 2016, Wimbledon 2021). Su carrera también estuvo marcada por problemas de salud, pero sigue estando entre las tenistas checas más exitosas de la historia.
¿Cuál es la relación de Pliskova con el US Open?
El US Open es un torneo importante para Plíšková: en 2016 ganó allí su primer título de Grand Slam. Al mismo tiempo, es el último Grand Slam de la temporada, donde podrá compensar los malos resultados de este año y demostrar que tiene un pico más en él.
¿Cuáles son sus posibilidades de regresar?
Las posibilidades son mínimas, pero no nulas. Plíšková tiene experiencia y un juego basado en un servicio potente y un estilo agresivo que aún puede funcionar en la superficie dura del US Open. Sin embargo, su condición física y la comparación con las jugadoras actuales hablan más bien en su contra.
¿Qué torneos preparatorios le esperan antes del US Open?
Plíšková debería jugar en dos torneos preparatorios: el Western & Southern Open en Cincinnati y el National Bank Open en Montreal. Ambos eventos son de preparación para el US Open y le darán una indicación final de si su forma es lo suficientemente buena para el Grand Slam.