Nottingham Forest rescindió el contrato de Vítor Pereira y nombró a Oliver Glasner con un contrato de tres años después de activar una cláusula de rescisión en junio. El club anunció la salida de Pereira el lunes, despejando el camino para que Glasner llegara desde Crystal Palace con el mandato de estabilizar el barco. El contrato de Glasner se extiende hasta junio de 2027, lo que marca el quinto cambio gerencial en el City Ground en menos de un año, un período en el que Forest ha pasado por Steve Cooper, Chris Hughton, Nuno Espírito Santo y Pereira desde junio de 2023.
La decisión de Forest sigue a una turbulenta campaña 2023-24 que terminó en el puesto 16, seis puntos por delante del descenso. Pereira, nombrado en diciembre de 2023 tras el despido de Cooper, supervisó 18 meses de inestabilidad, incluida una racha al final de la temporada que incluyó solo dos victorias en sus últimos 11 juegos. La propiedad del club, liderada por Evangelos Marinakis, ahora ha apostado por el enfoque basado en proyectos de Glasner, apostando por la continuidad donde los regímenes anteriores fracasaron.
Glasner deja Crystal Palace después de una sola temporada en el sur de Londres, donde guió a los Eagles a un puesto 14 en su primera campaña en la Premier League. Su mandato en Palace estuvo marcado por solidez defensiva pero retornos de ataque limitados, un perfil que se alinea con la necesidad de Forest de estabilidad pragmática por encima del estilo. La declaración de Forest enmarca el nombramiento de Glasner como una solución a largo plazo: "Estamos encantados de dar la bienvenida a Oliver y su personal.
Su experiencia en la Premier League y su clara visión del proyecto fueron factores decisivos". Pereira, a quien le quedaba un año de contrato, recibirá una compensación según la cláusula de rescisión, aunque la cifra exacta no ha sido revelada. Qué sigue: Glasner se hará cargo oficialmente antes del calendario de pretemporada de Forest, y se espera su primer partido competitivo en el partido inaugural de la Premier League contra el Arsenal el 17 de agosto.
La jerarquía del club ha ligado su suerte al plan de tres años de Glasner, apostando a que su enfoque estructurado puede revertir un ciclo de cambios directivos que ha definido los últimos 15 meses. Leer en Guardian Football