El fracaso corporativo de Posey en la Noche del Orgullo de los Gigantes expone la brecha de liderazgo
La declaración vacía de Buster Posey en Pride Night desperdició la oportunidad de la franquicia de conectarse con los fanáticos y los valores modernos.

El primer acto público de Buster Posey como presidente de operaciones de béisbol de los Gigantes fue un swing y un fallo. En lugar de enfrentar de frente la controversia de la Noche del Orgullo del equipo, Posey entregó una broma corporativa escrita que eludió la responsabilidad e ignoró lo que estaba en juego en el momento. Su declaración, corta en empatía y larga en jerga, aterrizó como una bola rápida en el suelo: todo ruido, nada de sustancia.




















